Antes de nada te voy a decir que no soy experto en este tema de la muerte. Tampoco soy experto en la vida, todavía no he llegado a la mitad de ella (ya me queda poco, será el día 10 de junio de este año) y ahora me siento como un adolescente, sabiendo lo mucho que me queda. Si es cierto que he pensado mucho en la muerte y desde hace mucho tiempo me encuentro en paz conmigo mismo y no tengo miedo a morir.
Si sé que la muerte es necesaria para la vida. ¿Te has preguntado alguna vez cuanta gente como tu y como yo ha vivido en este planeta? Pues la cifra según este artículo de Scientific American es de 100 mil millones de personas, lo que traducido quiere decir que somos coetáneos de un 7% de la población total que ha existido jamás. Ahí es nada.
Una de las cosas más importantes que he descubierto en los últimos meses es que todos somos iguales. Si, parece de perogrullo, pero se nos olvida. Vemos a alguien más alto, mas guapo o mas rico que nosotros y le subimos mentalmente en un pedestal que nos hace sentirnos un ser inferior en la escala evolutiva. La muerte nos iguala a todos y esto es algo que no deberíamos perder de vista.
Hablar de la muerte nos hace reflexionar sobre la vida. Son las dos caras de una misma moneda.
Hace unas semanas mi
amiga María Luisa me mostro vía facebook un interesante artículo escrito en
ABC, acerca de la muerte. En el se recogen las enseñanzas de una mujer llamada
Bonnie Ware y su trabajo en un centro de cuidados paliativos. Esta enfermera
escribió un libro llamado "regrets of the dying", algo así como
"los lamentos de los moribundos", en el que, entre otras muchas cosas, enumera las 5 cosas de
las que nos arrepentímos antes de morir:
1.-"Desearía haber
tenido el coraje de vivir una vida fiel a mí mismo, no la vida que otros
esperaban de mí".
2.-"Desearía no
haber trabajado tan duro".
3.-"Desearía haber
tenido el coraje para expresar mis sentimientos".
4.-"Desearía haberme
mantenido en contacto con mis amigos".
5.-"Desearía haberme
permitido ser más feliz".
Joder, como se parece a la lista de deseos que hago todos los principios de año!
Parece claro que cuando
tienes la muerte cerca (antes de verla en fotografías) rebobinas los recuerdos y en ese momento te vuelves mas
crítico contigo mismo de lo que has sido nunca. Tu escala de valores de
pronto se ordena y empiezas a poner lo importante al principio y el resto lo
mandas a tu baúl de los recuerdos inútiles. Todo ello cuando analizas el tiempo que te queda. Por esto creo que es importante que cada uno nos pongamos la fecha de caducidad, como en los yogures.
Quien más, quien menos a visto la muerte de cerca. En mi caso fue bastante traumático ya hace unos años. Mi tío José se me murió
en los brazos después de tener un accidente con un pequeño tractor. Llegó como
pudo a su casa y mi tia nos llamó para llevarle de inmediato a un hospital. Sin
perder un segundo, intentamos meterlo en mi coche para llevarlo a urgencias
y en un momento dado, la expresión de su
cara cambio. Sus ojos mostraban un terror como no he visto jamás. Se aferró a
mi brazo pidiendo una ayuda que lamentablemente yo no le pude dar. Fue terrible.
No hay que improvisar, a ver si te va a llegar el día y te encuentras sin duchar, sin peinar, con la lavadora puesta y sin tender. Es un día importante, ¿sabes?
Lo que yo ya tengo claro es cuales son las últimas palabras que voy a decir. Ojo, esto es mas importante de lo que parece, piensa que mucha gente te va a recordar por ese momento. Imagínate que lo último que dices es: "Pepa!, quítame los dientes que me atraganto!". Y después, tú, en el féretro y la gente comentado: "pues mira que le dijo a la Pepa que le quitara los dientes porque se estaba atragantando, pero que le importaba al pobre ya". Porque cuando uno va a un funeral escucha esto y cosas peores...
Bueno os digo lo que yo tengo intención de decir. Se que suena un poco cinematográfico, pero las tengo aprendidas desde hace mucho tiempo y ensayo de vez en cuando:
...all those moments, (...todos esos momentos,)
will be lost in
time, (se perderán en el tiempo,)
like tears in the
rain, (como lágrimas en la lluvia,)
is time to die! (es hora de morir!)

Todavía no se en que idioma las voy a decir, pero bueno, hay que dejar algo a la improvisación, ¿no?, si no parece que te estás muriendo un poco forzado...
Había una vez un hombre, que trabajo desde niño y hasta bien entrado en edad en aquello que mas le gustaba, "el campo", aunque era uno de los trabajos mas duros que pueda haber, el era feliz. Tanto que cuando a su sesenta y tantos años, le dijeron que tenía parkinson y que no debía volver a trabajar allí, su vida empezó a apagarse, la enfermedad sumada a una fuerte depresión se ha llevado a mi tío Santiago esta madrugada.
ResponderEliminarOjala en sus últimos años hubiera encontrado algo por lo que seguir siendo feliz, tal vez llegó a entenderlo hace muy poco al apretar fuerte las manos de mi tía y mi prima.
Yo quiero sumar una reflexión opuesta pero igual a la de mi amigo Santi. Hay personas que al saber que la muerte existe, cuando no desean seguir luchando por la vida, corren a su encuentro, por suerte o por desgracia la muerte no siempre aparece cuando uno la llama. Los últimos años de mi tío han sido eternos para él, como lo son todos los años, si decides optar por el camino de la tristeza. ¿quieres vivir toda la eternidad sufriendo?¿quieres pasar toda la vida trabajando en lo que trabajas? ¿quieres pasar a vida remedado de las personas que te rodean?
Pues elige la fecha de tu muerte, dependiendo de lo que quieras hacer y disfruta al máximo esa eternidad.
Marta.